Capítulo 282 Nunca dejo de buscarla

La puerta de esa oficina se abrió, haciendo que el pequeño rechinar que siempre hacía, alertase a la persona que se mantenía tras el escritorio, pulcramente ordenado.

Los ojos fríamente azules que habían dejado de ver la pantalla de su portátil, vieron a la madura mujer castaña que lo veía casi con...

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