Capítulo 284 Esperando al que amo

Horas más tarde, la fogata que Leia le preparó a su hijo para azar los malvaviscos que había comprado, estaba agotándose en medio del jardín trasero, Kristel y la cobriza seguían sentadas en los pequeños cojines a un costado de ésta.

Kristel todavía jugaba a tostar uno de sus bombones mientras se a...

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