Capítulo 291 Ira y desconsuelo

Caleb la penetró con la lengua y ella no pudo callar un gemido. Gracias al cielo que el lugar estaba vacío, o eso creía. El rubio bebió de su sabor y recorrió su lengua entre su sexo, entreteniéndose ventajosamente en su clítoris. Leia tembló. Él presionó ese punto sensible con su lengua y succionó ...

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