Capítulo 306 El mentiroso millonario

—Debemos ponernos de acuerdo sobre la casa. Pero deberíamos empeñarnos mucho más en lo segundo— me besó.

Le acaricié un pezón y éste endureció.

—Ni siquiera necesitas decirlo —ella se rio cuando le acaricié las nalgas sobre su pareo blanco, color similar al de su traje de baño.

Comencé a besarla ...

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