74- Mentiras inofensivas

Me desperté al día siguiente con el molesto sonido de un celular sonando, el sol ya estaba alto en el cielo y, para mi sorpresa, Sebastián aún dormía a mi lado. Por lo que había escuchado de Walter y Ward, Sebastián siempre había dormido muy poco y muy mal, un efecto directo de no poder confiar en n...

Inicia sesión y continúa leyendo