Capítulo once

Ciudad sesgada de Thetia —¿Qué tiene de malo hacer magia para ayudar a alguien?— Esos eran sus pensamientos.

—Levántate y sígueme— le dijo con autoridad y salió.

—¿Seguirte, a dónde?— Sin embargo, ella obedeció y caminó siguiendo sus pasos.

—Vepar, ¿dejarás de jugar con tus pasos? Te voy a enseña...

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