Capítulo 40 — La gente no nace con cara de enojado…

—Ahora no —negó con la cabeza y ella bajó lentamente su manita.

—¿Después podremos jugar?

—Tampoco, mini Matthews.

Oh, mi vida… Él siempre es así, no es nada en tu contra.

—¿Nunca?

—Vienna —interrumpí la conversación, apareciendo detrás de él y colocándome a su lado—. Ya deja al señor Easton......

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