Capítulo 50 — Te necesito…

¿Qué?

¿Realmente pensaron que me dejaría intimidar por una polla?

Lo deseo, pero todavía recuerdo quien soy.

Easton también lo sabía y por ese mismo motivo, sonrió con mis palabras y comenzó a despojarme de mi camiseta y el pantalón de pijama con una naturalidad que me dejó sin aliento.

Oh.

Cua...

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