Capítulo 70 — Podemos solucionarlo.

—Está bien. —intenté incorporarme, pero el dolor me detuvo—. ¿Podría ayudarme a levantarme, por favor?

—Claro que sí, señora.

El guardaespaldas asintió y me ayudó pacientemente mientras yo me ponía de pie con cuidado. Cada movimiento me dolía, pero no quería quedarme en ese hospital más tiempo del...

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