Capítulo 118 118

— Hace mucho que no veía a una perra tan brava. — perra tu madre, hijo de puta.

— Comprendo, puedes jugar con ella, pero luego…

— Lo se señor, lo se.

Su sonrisa puedo jurar que nunca la olvidare, al igual que sus ojos, me veían peor de lo que lo hacían los ojos de Mateo, porque al menos ese loco ...

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