Capítulo 138 138

Los días ya no eran aburridos en la mansión, ahora las discusiones de Hades y Macarena, al igual que las risas de Alma y los ruegos de Stefano llenaban la sala o alguna parte del jardín.

Aunque en Chicago las cosas eran muy diferentes, Valentina no se despegaba de su novio, Eliot Montgomery, un jov...

Inicia sesión y continúa leyendo