Capítulo 142 142

— Yo no meteré mis manos… —comenzó a protestar Mateo y Ámbar lo tomo del cuello de la camisa.

— Tú has metido más que tus dedos en ella, por lo que te comportaras como un hombre juicioso y responsable, ve a lavar tus manos… ¡ahora! — no, definitivamente Ámbar no estaba capacitada para mantener la c...

Inicia sesión y continúa leyendo