Capítulo 45 45

Pocas palabras, ojos fríos, manos sueves, pecho duro, y ojos para perderse en ellos, un maldito adonis o mejor dicho un demonio con cara de ángel.

— ¿Gracias? — Mateo rio a su comentario hecho pregunta.

— ¿Qué tienen las latinas? — murmuro y Maca lo vio curiosa, ¿acaso era un fetiche de su jefe do...

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