Capítulo 15

—¿Cuándo te he lastimado? No te haré daño.

Una sonrisa burlona se formó en mis labios ante las palabras del idiota. Aun así, se sentía incompleto.

—No estamos en buenos términos.

Sentí que me acariciaba el brazo. Su toque era suave, su mano sobre mi brazo era ligera. Maldita sea, ¿por qué sigo si...

Inicia sesión y continúa leyendo