Un último beso

Chandra puso los ojos en blanco cuando Deimos gruñó por lo que le pareció la vigésima vez desde que empezó a tratar las heridas de Guerrero.

—¿Quieres dejar de hacer eso? —preguntó sin mirarlo.

Él soltó un gemido frustrado.

—No entiendo por qué tienes que ser tú quien lo cuide.

Cruzó los brazos....

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