Rechazó su destino

El corazón de Franco se negaba a aceptarlo.

No había forma de que ese pudiera ser su destino.

—Eso es una estupidez —dijo Deimos, rompiendo el pesado silencio—. No creas ni una sola palabra de lo que sale de la boca de esa bruja. Solo quieren usarte.

Franco guardó silencio.

Sus ojos siguieron fi...

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