Capítulo 24

Deimos entró en el despacho de su padre, con una postura segura.

—Tengo esto bajo control, viejo —murmuró, intentando sonar despectivo mientras ambos entraban.

Su padre arqueó una ceja, y una expresión de incredulidad le cruzó el rostro.

—¿Estaba marcada y no me lo dijiste? ¿De verdad es tu parej...

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