Siempre de su lado

Nicole se llevó la taza de porcelana a los labios y dio un sorbo lento.

Al principio, el té sabía dulce, seguido de un ligero amargor. Era una mezcla inusual, pero de algún modo relajante.

Cuando Nicole bajó la taza, notó que la princesa Avery la estaba mirando fijamente.

La taza de Avery aún est...

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