La advertencia de Phoenix

—Oh, Diosa, no puedo esperar, Nicole. Habrá tanta gente importante en el banquete. Ancianos, nobles e incluso alfas de otras manadas.

La voz de Alicia llenó el carruaje sin pausa, con cada palabra atropellándose con la siguiente.

Entonces se le iluminaron los ojos.

—Pero olvídate de ellos. La per...

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