Oh, mi diosa

Nicole bajó la mirada hacia la mano de Zandro, cerrada con fuerza alrededor de su muñeca.

Se mantuvo completamente indiferente mientras él la arrastraba como si no pesara nada.

El sendero de grava se desdibujaba bajo sus pies mientras Zandro avanzaba con zancadas largas y furiosas. Su agarre era f...

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