El maestro de Slayer

Nicole despertó con el sonido de voces de mujeres.

—Ay, por Dios, mírenla. Es tan hermosa.

—Lo sé, ¿verdad? Me sorprendí muchísimo cuando escuché que el Alfa había traído a una mujer a la manada, pero jamás imaginé que se vería así.

—Miren su cabello. Es negro y blanco. Quiero tocarlo.

—No, no l...

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