La culpa recae sobre él

La mano de Zandro se cerró por sí sola, los dedos apretándose hasta que las uñas se le clavaron en la palma.

Apenas sintió el dolor.

El corazón le latía demasiado rápido; cada golpe retumbaba en sus oídos mientras sus pensamientos se desbocaban, fuera de control.

No podía responder.

Lo único que...

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