Bajo su capucha

Los dedos del desconocido se cerraron alrededor de la muñeca de Nicole, deteniendo su caída.

Ella recuperó el equilibrio, pero su respiración no se calmó con él.

Su mano estaba tibia. Su agarre la sostuvo con firmeza sin hacerle daño y, cuando ella alzó la vista, esos ojos azules la esperaban bajo...

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