La chica que todos subestimaron

El silbato sonó y estalló el caos.

En un abrir y cerrar de ojos, los cuerpos caían al suelo. Las espadas chocaban, la sangre salpicaba el piso de la arena y los gritos de dolor se mezclaban con los vítores de la multitud. Algunos concursantes rugían triunfantes al derribar a sus oponentes, mientras...

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