Capítulo 49

Deimos Demigod no podía dejar de pensar en Chandra camino a la reunión. Últimamente la tenía en la cabeza las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana, y, extrañamente, no le molestaba tanto como antes.

—Estás sonriendo —señaló Franco de repente. Deimos frunció el ceño.

—No estoy so...

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