Capítulo 50

—¡Suéltame! —gritó Chandra, intentando zafarse de Deimos, pero él la sujetó con firmeza.

—¿Por qué actúas como si fuera a hacerte daño? Cálmate —dijo él, con la frustración marcada en la voz.

¿Qué le pasaba?

—No quiero que me toques. Déjame en paz —murmuró ella, arrancando su mano de su agarre y ...

Inicia sesión y continúa leyendo