Mi amor imposible

Deimos no pudo ocultar su emoción.

—Te vas a quedar sin palabras cuando la veas —dijo Anaca, orgullosa, mientras entraba en su oficina y se sentaba.

—Sé que el rojo es tu color favorito, así que elegí el vestido rojo más hermoso que pude encontrar.

Deimos arqueó una ceja.

—¿Qué tan hermoso?

Ana...

Inicia sesión y continúa leyendo