Capítulo 16 El veneno alrededor de las mesas

Fedora

Si creen que no los escucho, realmente no me conocen. Años lidiando con tiburones en el consejo de administración me han enseñado a afinar el oído para detectar el más mínimo susurro de debilidad a diez metros de distancia. Y esta terraza, saturada de perfume caro y veneno concentrado, no er...

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