Capítulo 29 La tentación del abismo

Fedora

El calor de su mano atravesando la seda roja de mi vestido se sentía como una marca a fuego, una contradicción violenta con la mirada gélida que me sostenía a escasos centímetros de distancia. Christopher no solo había entendido las reglas de mi juego a la perfección; había aprendido a jugarl...

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