Capítulo 44 Necesito saber quién es ese maldito muchacho

Bernard

El chasquido del cristal roto resonó contra el granito de la chimenea como un disparo en la penumbra del despacho. Ni siquiera me molesté en mirar la mancha de licor ambarino que comenzaba a empapar y arruinar la carísima alfombra persa traída de Isfahán. Había arrojado el vaso con la poca f...

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