Capítulo 49 Los celos de mi futuro esposo

Fedora

Ni siquiera me molesté en meterme a la ducha. Solo me reajusté la bata de satén alrededor del cuerpo, ajustando el nudo a mi cintura con firmeza, mientras observaba de reojo cómo mi chiquito se vestía a toda prisa en el vestidor, escondiéndome celosamente sus presas... perdón, su cuerpo firme...

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