Capítulo 9 Calibrando el arma

Fedora

El silencio del ático se sentía como una burla. Christopher estaba allí, de pie en medio de mi sala, luciendo ese traje de alta costura que yo misma había elegido para construirlo… o para destruirme a mí. Bajo la luz tenue de los ventanales, su porte reservado de chico bueno chocaba violentam...

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