Capítulo 32 No me toques

Por lo visto, el universo no estaba de parte de Isabella. No había desaparecido: seguía dentro del lujoso coche de su esposo, y seguía viendo varios rostros que la miraban con una curiosidad desbordada.

¿Y ahora qué debía hacer?

Se volvió hacia Gonzalo, que ya había apartado la cara. No quería mos...

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