Capítulo 13 ¿Es pedir demasiado?

Aurora

Gracias a una ancianita muy amable y a su valiente perro color caramelo, pude refugiarme de la noche oscura y de la fina llovizna que caía.

Ella me prestó una ropa bastante grande y un chal muy calentito. Lloriqueé hasta que ya no pude más mientras ella simplemente asentía, sin entender...

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