Capítulo 130 Cuidadoso

Alessandro

Pasé toda la noche con los ojos abiertos. Solo imaginar lo adolorida que debe de estar Marília por las quemaduras ya me hace doler el pecho. Al final, mi padre terminó acorralándome y tuve que ser sincero sobre mis sentimientos y lo que pretendía hacer. Nunca imaginé que se alegraría...

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