Capítulo 101 POR FIN TENEMOS UN HOGAR

A la mañana siguiente, Fernanda permanecía sentada al lado de la cama  velando el sueño de su pequeño cuando la puerta de la habitación se abrió despacio. Noah ingresó con pasos dudosos sosteniendo un enorme ramo de flores frescas. Ella, desconcertada por su presencia, frunció el ceño.

—¿A qué se d...

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