Capítulo 108 UNA VERDAD ENTERRADA

El auto de Manolo se detuvo frente a una zona de apartamentos gastados.

—Gracias por recibirnos, Humberto —dijo Roger—. Él es Manolo. Ha esperado demasiado tiempo para escuchar la verdad.

—Sé por qué están aquí —murmuró Humberto con voz áspera.

El anciano mantuvo la mirada baja, incapaz de sosten...

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