Capítulo 127 UNA HORA PARA SALVARLO

Las puertas de urgencias se abrieron de golpe y Noah entró con Fernanda en brazos.

—¡Necesito un médico, ya! —su voz retumbó en la sala de espera y varias personas se apartaron—. ¡Está sangrando! ¿No me oyen? ¡Se está desangrando!

—Señor, déjela en la camilla —una enfermera corrió hacia ellos empu...

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