Capítulo 131 EL FINAL DE LA PESADILLA

Noah seguía mirando a Kaito, con la mano roja goteándole contra el muslo. Detrás de él, la respiración de Kaito se oía cada vez más corta y mojada, y aun así la risa no se le apagaba. Pasó un largo rato así. Cuando por fin Kaito volvió a hablar, lo hizo despacio, como quien se sabe con una última ca...

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