Capítulo 36 36

―Entonces no vuelvas todavía.

Damián seguía con la mano en la puerta.

Se giró despacio.

―¿Qué?

―No te estoy pidiendo que me perdones. Solo que no te vayas creyendo que todo fue una trampa.

―Aitana, necesito espacio.

―Y yo necesito que escuches dos minutos sin decidir ya qué significa todo.

Su expres...

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