Capítulo 40 40

―Haz que quiera abandonar la del sexo antes que tú.

Lo miré durante tres segundos.

―Acepto.

Damián parpadeó.

―Eso no era un reto.

―Lo convertiste en uno.

―Aitana.

―Buenas noches.

Abrí la puerta del coche.

Él me agarró suavemente de la muñeca.

―Espera.

Me volví.

―¿Qué?

―No hagas una barbaridad solo p...

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