Capítulo 43 43

―Entonces entra.

Damián recogió la almohada del suelo.

―Eso sonó peligrosamente parecido a una invitación.

―Es una cama, no una emboscada.

―Contigo ya no descarto nada.

Le quité la almohada y entré primero.

Damián cerró la puerta detrás de nosotros.

Nuestra habitación seguía casi igual que cuando se...

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