Capítulo 47 47

―Entonces esta noche no duermo en el cuarto de invitados.

―Eso espero.

Damián me besó otra vez antes de que pudiera decir algo más.

No fue como en la cocina.

Ni como debajo del toldo.

Ni como todos esos besos cortados por reglas, miedo o sentido común.

Este llevaba semanas esperando.

Sus manos bajar...

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