Capítulo 50 50

―No voy a mirarte.

Damián, todavía acostado a mi lado, abrió un ojo.

―Eso suena raro después de lo que acabamos de hacer.

―En la reunión.

―Ah.

Me incorporé y busqué mi camiseta.

―Dijiste que no te mirara antes de responder.

―Sí.

―Entonces no voy a hacerlo.

Damián se sentó.

―Perfecto.

―Y deja de sona...

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