Capítulo 58 58

—No voy a contarles cómo empezó lo nuestro con Vesper.

Brisa dejó el café sobre mi mesa.

—Eso te lo apoyo sin negociar.

Habían pasado tres horas desde que aterricé y todavía tenía la maleta abierta en el recibidor. Damián seguía en Copenhague. Yo estaba en casa, con el cabello recogido, una camiseta...

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