Capítulo 8 8

―¿Quieres que te acompañe a despedirte de la mujer que te atrae?

Damián tuvo la decencia de parecer incómodo.

―Dicho así, suena horrible.

―Porque es horrible.

Seguíamos en el recibidor. Mi espalda todavía recordaba la pared y mi boca llevaba demasiado poco tiempo lejos de la suya como para mantener ...

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