Capítulo 7 7
Capitulo 7
Pasan los días.....
Cada vez que Victoria tiene que ir a tomar la cena deja durante un par de minutos solo a Cristóbal, se encarga de que tenga todo lo necesario para no tener algún tipo de crisis mientras ella no está.
La verdad es que para Victoria cuidar a Cristóbal ha sido una ventaja, le parece muy extraño su diagnóstico pues no ha tenido ningún tipo de complicación cómo lo ha tenido con otros pacientes.
Quiere creer que todo esto es producto a la gran salud que tuvo cuando era joven, Cristóbal nunca fue un hombre de tomar o de consumir algún tipo de droga, siempre tuvo una dieta muy equilibrada y para ser completamente honesta Victoria siempre pensó que era un hombre muy rígido.
Cuando ella baja al comedor quien ingresa para reemplazarla es precisamente su pequeño hijo Bob.
Le hizo una pequeña carta a Cristóbal agradeciéndole por haberse deshecho del monstruo debajo de su cama.
— Yo sabía que tú eras el caballero que me iba a ayudar — aquel niño tenía una enorme sonrisa en su rostro.
Todos los días subía durante un par de minutos para jugar con Cristóbal y el hombre sentía que estaba haciendo un lazo muy especial con el niño.
Precisamente eso le causaba mucho miedo, nunca hubiera culpado al pequeño Bob de lo que sucedió, pero era imposible no recordar todo el sufrimiento que se había quedado clavado dentro de su corazón.
Bob por su parte veía a Cristóbal como un héroe, como ese ser que durante todo este tiempo lo iba a apoyar, y que no iba a permitir que ningún monstruo de nuevo atormentará su vida.
Como es costumbre, Victoria toma un bocadillo rápido en la cocina en compañía de las empleadas, siempre ha sentido que ese ha sido su lugar.
Hablan de muchas cosas de la vida y sobre todo se siente amena, desde que llegó no he tenido ningún tipo de contacto con las demás miembros de la casa.
Clara es demasiado distante con ella a pesar de que con su hijo se muestra muy cercana, y en el caso de Mariana, se ha encargado de cuidar todos los bienes de la familia y de mantener el lugar que en algún momento tuvo Cristóbal.
— Déjenos solas — le pide Clara a sus empleadas mientras se sienta en la mesa para hablar con Victoria.
—¿Qué necesita señora Clara? Si usted quiere yo puedo darle un reporte de la salud de Cristóbal, pero como supongo no confía en mi palabra podemos pedirle al especialista que venga a darle un chequeo — Victoria pensaba que la mujer quería hablar de la salud de su hijo.
— No, ese no es el tema porque el que te estoy buscando, Quiero que me digas con completa honestidad quién es el padre de Bob — Clara la miraba fijamente a los ojos como si ya supiera la respuesta.
— Señora, con todo el respeto que usted se merece, yo no tengo por qué contestar algo que es completamente de mi vida privada — Victoria sentía tanta rabia dentro de su corazón, pero también un poco de nerviosismos, no quería que su secreto saliera a la luz.
En ese momento Clara coloca encima de la mesa un álbum viejo de fotografías, le pide a Victoria que chequee algunas de las páginas.
Victoria obedece, es Claro que uno de los niños de las fotos es idéntico a Bob, la única gran diferencia es que este niño tiene los ojos color azul, mientras que Bob tiene los ojos color miel igual que ella, pero se podría decir que son dos gotas de agua.
—¿Algo por decir? Por si no lo sabes ese niño que te estoy mostrando, es el difunto hermano de mi esposo, Por supuesto que cuando vi Bob lo recordé — Clara necesitaba una respuesta en ese momento.
Victoria tomó un poco de aire porque no podía seguir negando algo que era evidente delante de sus ojos, no podía seguir manteniendo una mentira.
— Si, Bob es hijo de Cristóbal, pero le voy a pedir el favor de que no le diga a nadie nada de mi secreto, yo considero que durante todo este tiempo hemos tenido una vida tranquila precisamente por mi silencio — Victoria no quiere que Cristóbal nunca se entere de esta verdad.
—¿Por qué no nos dijiste nada? No te das cuenta que en medio de tu egoísmo nos quitaste la oportunidad de estar al lado del único nieto de esta familia — Clara estaba muy enojada.
Si bien era cierto que Clara detestaba con todas las fuerzas de su corazón a Victoria, lo único que quería en ese momento era pedir toda su sinceridad.
—¿Me hubiera creído después de lo que sucedió? Era Claro que ni Cristóbal ni nadie de su familia quería verme, además solamente un par de semanas después de lo sucedido con papá me enteré — Victoria la mira fijamente a los ojos porque no está dispuesta a dejarse manipular.
— ¿Cómo querías que actuaremos? Era Claro que tenías un amante desde hace mucho tiempo, te quiero recordar que yo te idolatraba y sentía que eres la mujer perfecta para mi hijo — Clara tenía una lágrima que se derramaba por su ojo.
Ella fue la principal autora de la idea de casar a su hijo con compromiso, era una gran amiga del padre de Victoria, siempre había estado a su lado y le había demostrado de muchas maneras lo que podía llegar a hacer, pero con todo lo que había sucedido, la odiaba con todas las fuerzas de su corazón.
— Que me escucharás, Yo sé que Nadia para ti es alguien Intocable, pero ella y Manuel me drogaron, crearon muchas cosas a través de la cabeza de Cristóbal y la tuya, programaron absolutamente todo para que esa noche pareciera que yo me había entregado a Manuel — Victoria tenía una lágrima que estaba bajando por su mejilla.
odíaba recordar esa noche, durante un par de días incluso llegó a creer que Manuel había abusado de ella, y su padre que creyó desde el primer momento en la versión de su hija la llevó al médico donde le informaron que nada había sucedido.
Sin embargo nunca pudo volver a sentir la seguridad, dormía con la luz prendida Y prácticamente se despertaba cada cierto tiempo sobresaltada.
Que Cristóbal y que todas las personas que en algún momento fueron muy importantes para ella no creyeran en su versión y que la culparan de lo sucedido, solamente revictimizando su propio dolor.
— No te creo, no sabes lo decepcionada que estoy al darme cuenta que eres ese tipo de mujeres que eres capaz de inventar lo que sea, para poder salirse con la suya, Nadia jamás haría una atrocidad como esa — Clara no podía creer en sus palabras.
— Es mi verdad, yo sé realmente lo que sucedió en esa habitación y quiénes son los implicados, no necesito que nadie más me crea sino yo misma — Victoria tomó un poco de aire y se levantó de la mesa dejando el té a un lado.
Clara la tomó del brazo con un poco de firmeza pero sin hacerle daño
— Yo voy a estar cerca de la vida de mi nieto, él va a ser El heredero de todo esto — Clara tenía muy claro la pelea que estaba dando.
— No señora, Nadia está embarazada de su hijo, ese niño que ella está esperando es El heredero, mi hijo no es hijo de Cristóbal porque sé que lo va a rechazar siempre — Victoria le deja en claro que nunca va a permitir que su hijo esté cerca de esta familia.
Jonathan estaba siguiendo aquella mujer constantemente, necesitaba saber exactamente con qué persona se encontraba Y por qué parecía estar muy nerviosa cada vez que se alejaba.
Había logrado instalar en la noche un par de micrófonos aprovechándose de que el hombre que vivía en aquella casa se fue durante un par de horas.
Si aquella mujer, Nadia, era la culpable del accidente de Cristóbal y trabajaba para algún tipo de mafia, con esto podría meterla a la cárcel y por lo menos tener un panorama mucho más seguro.
Después de la historia que le había contado Victoria había sentido dentro de su corazón una especie de repulsión por la manera en la que había actuado Nadia.
Como siempre la mujer entró a aquella casa y recibió un fuerte abrazo, en ese momento Jonathan encendió los micrófonos para escuchar lo que estaba sucediendo.
— Ya se qué necesitas esos documentos, para poder reclamar tu parte de la herencia, pero sí completamente segura de que Cristóbal nunca los recibió en sus manos — Nadia desde hace mucho tiempo estaba buscando los dichosos documentos.
— Yo necesito recuperar mi dinero, me dejaron sin absolutamente nada y creo que lo mínimo que merezco es recuperar lo que me corresponde por derecho — el hombre que ya tenía varios años encima estaba muy enojado.
— Papá
, desde hace mucho tiempo Yo te prometí que te iba a recompensar lo que hiciste por mí, no solamente vas a recuperar tu dinero sino que vamos a destruir a los Aristizabal — explica Nadia dejando con muchas dudas a Jonathan.
