Capítulo 214 No puede, es inconveniente

El anciano al otro lado del teléfono dijo con alegría:

—Muy bien, cuento contigo, Aurelia. Solo tú puedes lograr esto. Ese muchacho terco no me hace caso. Si logras traerlo de vuelta, arreglaré el compromiso con tu familia de inmediato.

Una chispa de alegría brilló en los ojos de Aurelia, aunque s...

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