Capítulo 98 No quiero que seas demasiado formal conmigo

Al escuchar eso, la inquietud de Olivia pareció desvanecerse.

Su hija, Bianca, era una niña sensata y considerada. Seguramente sabría quién se preocupaba de verdad por ella.

—No es tan grave, cariño —Olivia asintió y consoló a Bianca—. Solo está un poco rojo. No te preocupes.

Bianca todavía parec...

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