Capítulo 11 Suplicante y Cara dura.

Aquella mañana salí al pueblo a comprar fruta. Me senté en la terraza de un café frente al mar y entonces su sombra se proyectó sobre la mesa. No se había ido.

—Solo cinco minutos, Valeria. Es todo lo que pido —dijo Jamsel.

No traía la chaqueta del traje, tenía las mangas de la camisa arrugadas y ...

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